Efemérides

1 de febrero: Nace Norman Rockwell (1926)

domingo, 14 de abril de 2013

La importancia de ser andorrana

Amigos todos,

Me pongo hoy en contacto con vosotros para narraros mi reciente visita al Oriente Medio. "¿Y a santo de qué se va esta al Oriente Medio, pudiéndose ir a Manzanares el Real, Tarancón  o Benalmádena, incluso?", se preguntarán ustedes. Pues la cosa es sencilla: primero, para constatar lo engañados que nos tienen tras haber decubierto lo que allí significa "kebab"; y segundo, porque mi hermana reside en Kuwait y me apetecía ir a verla. Así que combiné una incursión a Kuwait (que he sabido que no es "Oriente Medio" sino "Golfo Pérsico" a secas), con una aventura en Jordania, que es el único país de la zona en el que no parece que vayan a liarse a tiros de un momento a otro si no se han liado ya, en los tiempos que corren. Que además ya saben ustedes que yo soy de turismo bélico, pero en versión flashback mejor que en vivo.

En fin, que me enrollo:
Kuwait muy bien. Es algo así como que a un campamento de beduinos de repente les hubieran cambiado los camellos por Hummers, como trueque por esa cosa negra que les sale del suelo. Y ahí van ellos, sin saber montar en bicicleta pero con sus Hummers en dirección contraria, sin sifón en los baños pero con sus centros comerciales de oro macizo. Me han caído simpáticos.

Jordania también bien. Esto es algo así como que a un campamento de beduinos de repente les hubieran llegado cinco autobuses de alemanes. Y aquí he descubierto la importancia de ser andorrana. O más bien, la panacea que supone el minúsculo país pirenaico. Déjenme que me explique:

Si ustedes son viajaos, es decir: si ustedes han ido por ejemplo a Portugal a comprar toallas, es probable que se hayan dado de bruces con el sempiterno "¿Real Madrid or Barselona"? tras enseñar su pasaporte al policía de turno, o tras la perenne pregunta del "Where are you from?" con la que el vendedor de lo que sea le invita a pasar a su tienda. Yo personalmente, que atesoro un gran número de realmadridorbarselonas y tourtilapatatas de diversos confines intercontinentales, estoy sinceramente hasta los huevos. Sobre todo porque la primera vez te resulta simpático, pero a la decimoctava ya no sabes cómo explicarle al pobre camboyano que su estrategia comercial futbolística es inversamente proporcional al beneficio económico obtenido para conmigo, porque tú eres una intelectual de pro. Si aún me dijera "¿Severo Ochoa o Ramón y Cajal?", pues no te digo yo que no cayera alguna pashmina, pero eso de que si Messi que si Ronaldo o no sé quién... Bueno, que divago. Que el caso es que me hallaba yo frente a un camello al que bauticé como Anastasio cuando, a instancias de mi beduino de referencia, se me ocurrió la clarividente respuesta:
"I'm from Andorra".
Espectacular resultado.
Normalmente se callan y no vuelven a abrir la boca jamás. Ha habido algún caso aislado, pizpiretos de natural curioso, que han contraatacado con un "never heard of", e incluso con un desafiante "where is it". Entonces yo les explico que somos un país minúsculo e insignificante entre España y Francia y que nunca ha oído hablar de nosotros porque somos apenas unas 2.000 almas (aquí me vengo arriba un poco). El caso es que la conversación no pasa de ahí y las estrategias de compraventa, tampoco. Porque como además no tienen ni idea de qué cojones se hablará en ese agujero, pues no pueden soltarte en tu idioma esas expresiones propias de los sistemas de transacción comercial a las que se entregan con gran alborozo.

Total, que el asunto da resultado, y desde entonces soy andorrana en cuanto tengo ocasión. Eso sí: mi beduino de referencia se quedó con la copla, porque al volver de mi paseo por Petra con Anastasio cual Indiana Jones retirado, me bajé del andamio con patas ese y mi beduino aprovechó para invitarme a una fiesta en una boîte del lugar esa noche y hacernos una foto juntos, y, mientras me abrazaba castamente por el hombro y hacía el signo de la victoria con la mano, se arrancó por un "beduine and andorra!" de lo más sentido.

Y en fin. Podría hablarles de las maravillas de Petra, de la suerte que he tenido al poder pasar rato sin nadie más alrededor en esa maravilla cavada en piedra, de los lodos del Mar Muerto con Jerusalén enfrente, de las ruinas de Jerash, de las ruinas hoteleras de Amman. Pero humildemente creo que es mejor que vayan ustedes y lo vean. Aunque eso sí: si al final resulta que este blog tiene más éxito del que yo pensaba, es posible que les sorprendan con un regateo en catalán.

jueves, 14 de febrero de 2013

Dos bombones

Hoy ha venido un chino en la oficina y me ha entregado una cajita con dos bombones en su interior, mientras me dedicaba un "Happy Valentine". Yo le he preguntado que en qué podía ayudarle, que es una forma elegante de decir y tú qué (coño) quieres, y me ha dicho que nada nada, que era solo por tener un detalle conmigo. Ah pues muchas gracias, adiós, adiós. Y aquí estoy, comiendome los bombones de Chocolatier Suisse.

Desde que trabajo para un señor jerárquicamente gordo, me salen amigos por todas partes. Y como esto es Suiza, me regalan chocolatiers suisses en lugar de chiquilines. Yo, que soy de natural soviético, algo rudo y tirando a sequito, siempre directa, estoy que no doy crédito. Porque no sé cómo comportarme. Soy un lego en materia de dorar píldoras. Y no sé si dentro de 20 años saldrá en El País que una vez acepté dos bombones prevaricando con mi puesto de trabajo. Si al menos consiguiera corresponder a tantas atenciones con una sonrisa más profidénica...

Pobrecitos míos, no se lo pongo fácil. Soy una sota. Y una científica con necesidad de coherencia, porque juraría que ese es el mismo chino que hasta anteayer no se paraba ni medio segundo a hablar conmigo.

Confieso que algo disfruto cuando viejos conocidos que me hacen en el lodo me vienen con chulescas majaderías, sólo para conocer medio minuto después (y no porque yo se lo diga) el dato de "y en dónde estás ahora". Disfruto principalmente porque no me puede resultar más ridículo. No deja de llamarme la atención la cantidad de gente que vuelca su vida hacia el lado laboral, hacia "la carrera en la empresa", como si esta empresa o cualquier otra fuera la empresa de sus padres, esa en la que empezaron a trabajar a los 17 años y se jubilaron a los 65. Como si no hubiéramos pasado ya todos, los majaderos y yo, por reorganizaciones varias que demuestran que hoy estás arriba y mañana, mañana mismo, abajo. Y como eso te importe mucho, lo llevas claro.

En fin. Que ya me he zampado los dos bombones. A ver si viene algún otro con más.
En lo que vuelvo a estar abajo o no, me pondré de glucosa hasta las trancas.     

martes, 29 de enero de 2013

Hay que ser legal

Me dicen las estadísticas que en España hace falta dinero, y me dice el topicazo que los judíos suelen tener mucho. Así que me dicen las noticias que Gallardón ha decidido repartir pasaportes a todo aquel sienta latir el espíritu sefardí en sus venas.

Hasta aquí, pues miren ustedes: allá ellos. No creo que haya mucha razón, a tenor de lo que cuentan, por lo que sintamos peligrar nuestra alma patria por eso de rifar pasaportes. Si total después de lo de comprarse uno un permiso de residencia por 160.000 euros y de regalo una casa, pues qué quieren que les diga. ¿Que podrían haberlo hecho como cuando nos hacían falta "soldados profesionales" y pusimos un cartel en ciertas embajadas en Latinoamérica bajo el eslógan "te cambio un abuelo por un pasaporte"? Pues quizá. Pero claro, si hablamos de sefardíes, el cartel se complica. "Te cambio un tatatatatatatatatatatatatatatatatatataatatrabuelo por un pasaporte y traeme un papel que lo atestigüe". Está chungo. Así que en fin, ellos sabrán.

Pero a lo que vamos.

Se ve que Gallardón ha decidido en este caso regalar un victimismo, en lugar de una casa. Y es así que la noticia viene acompañada de sorpresa. Y es aquí que según la fuente, la sorpresa es una o es otra:

Me dicen las noticias del Canal 24 horas que Gallardón planea reformar el código penal para castigar las teorías y conductas negacionistas (esto es, castigar a aquellos que niegan la existencia del holocausto). Hasta aquí, vale. Porque entiendo además que, por lógica, la reforma comprenderá todo el negacionismo, a saber: si no podrá negarse que hubo campos de concentración en Polonia, entiendo que no podrá negarse que los hubo en España. Entiendo que no podrán negarse las fosas comunes doquiera que las haya, ya sea en las cercanías de Cracovia o en las pedanías de Jaén. Y entiendo que no podrán exhibirse cruces gamadas ni águilas rojigualdas. ¿No?

Pero ¡ah, amigo! Me dicen las noticias de El País que Gallardón planea reformar el código penal para que sean punibles las teorías y conductas antisemitas. Y esta es la madre del cordero.
Porque, ¿qué es "antisemita"? Mal empezamos cuando el presidente de la Federación de Comunidadaes Judías en España sostuvo durante la formulación de la inciativa en el Senado que “La negación de muchos de los derechos más elementales hacia el Estado de Israel por algunos sectores, supone una nueva y refinada forma de antisemitismo”. ¿Qué derechos "más elementales"? ¿El ninguneo por parte de Israel de los propios Acuerdos por ellos firmados en lo que respecta a sus fronteras? ¿El negacionismo propio israelí en el análisis del comportamiento de algunos de sus líderes durante el holocausto a la hora de confeccionar listas de deportados? ¿El misileo actual de propios y ajenos, en tierra o mar? ¿Qué es antisemita? ¿El posicionamiento de uno a favor de que Palestina tenga también un estado por derecho propio? ¿Un posicionamiento estatal, por pura precaución incluso, a favor de que esto suceda?
Se ve que en nuestro afán por ser como Alemania, vamos a empezar por echarnos a la espalda ese Vergangenheitsbewältigung que llevan ellos acarreando 60 años y que les impide criticar en público cualquier bombardeo de la franja de Gaza y cualquier muro que no sea propio y cayera hace 25 años. Se ve que en nuestro afán de ser más rubios, se nos olvida que nosotros somos más moros, y si por legado histórico es, igual tendríamos que regalar pasaportes también a todo aquel que sienta latir el espíritu morisco en sus venas (si es que dejamos alguno vivo).

Ha dicho Gallardón que la expulsión de judíos españoles en 1492 causa dolor y vergüenza. Y no le falta razón. Como no le faltaría si manifestara lo propio al respecto de la actuación española en Sudamérica desde que "la descubrimos", o de la actuación "española" durante la II Guerra Mundial cuando acogimos nazis y nutrimos de españoles y no españoles los campos alemanes, o de la actuación española al reclamar Gibraltar y no saber lo que es Olivenza, si por eso es, y si es que a alguien le importa. Así que sí, no le faltaría razón si manifestara que causa dolor y vergüenza. Al no hacerlo, lo que falta es vergüenza, en vez de razón.

No me malinterpreten. No soy una jipi, ni una utópica, ni creo que lo mejor es que hagas el amor y no la guerra. Pero sí soy consecuente. Y me enerva el cinismo ñoño. Como que salga el otro diciendo que gracias a la reforma laboral, ahora trabajadores y empleadores acuerdan qué hacer en caso de crisis empresarial. Amosnomejodas. Pero este es otro tema, que me ahorro. Por el momento solo quería meterle dos humildes yoyas cibernautas al gallardo caballero. Antes de que este artículo sea punible. Porque hay que ser legal.       

jueves, 3 de enero de 2013

Verborrea

Esta mañana he recibido una audio-nota en la que se me incita a no abandonar este blog, sopena de terribles pesares de conciencia que portar sobre mis espaldas. Y me ha hecho reflexionar. Y admitir que ciertamente ustedes, fans n° 1, 2 y 3 respectivamente, necesitan de estas líneas para abandonar el lecho y mirar al horizonte cada mañana. Necesitan de estas, sus letras amigas, para encarar la cruel realidad que supone vivir. Necesitan de mí para dotar de alguna suerte de sentido a su existencia mezquina. Y alguien de la humildad y el altruismo que me caracterizan no puede dejarles a ustedes en la estacada.

Así que voy a excretar unas líneas, a ver qué sale.

La verdad es que no tengo mucho que contar, pa qué engañarles. Volví ayer de unas merecidísimas vacaciones navideñas, a mi feudo helvético. Ya me apetecía, qué quieren que les diga. Tanta vida social y tanta historia, tanto sarao, tanto estrés... Yo ya no estoy hecha a esas cosas. Yo ya no sé pegarme con los viandantes de La Gran vía con el fin último de no ser yo quien se desvíe un centímetro en la luuucha finaaal por llegar a la otra acera. Ni estoy hecha a que las viejas (porque eso no pueden ser “abuelas”, sino viejas a secas) me arrollen en Pontejos mientras trato de hacerme con “unas reglas para patrones de sisas” (sic) para mi hermana. Ni estoy hecha al jaleo de coches, restaurantes y vecinos, ni estoy hecha a las huelgas de metro. Así que tras dejar atrás la marabunta esa que tienen ustedes por país, solo quería apoltronarme en el sofá de mi casa y verme un filme aséptico mientras me ponía de pipas crudas y pandilla drakis (sí, confieso que a los supermercados españoles sí sigo hecha). La película elegida fue Desafío Total, que aquí donde me ven, no la había visto nunca.

Por qué le llamarán “culto” a cualquier cosa.

Porque una cosa es verse un filme aséptico, y otra es verse una putamierda.
Para pasar la cuarentena voy a tener que verme, tó seguío, Casablanca, Martha Marcy May Marlene, Blade Runner y la última de la trilogía de Sissi Emperatriz.

Eso sí: la pandilla drakis, exquisita. Mientras degusto las últimas miguitas, pienso en si se apreciará desde el exterior el terror intrínseco que me acontece cada vez que cruzo la frontera proveniente de Madrid. Les voy a contar mi truco: procuro esperar a alguna familia de bien que vaya a salir y entonces, sonriente e integradísima, cruzo con ellos como si fuera la cuñada solterona. Cualquier cosa con tal de que no me incauten las viandas. Que cuando uno sale por el “nothing to declare” también le pueden parar para inspección, se lo digo yo, y si vas solo y eres joven y lozano, eres también carne de cañón. Que aquella vez llevaba únicamente un taquito de jamón, pero esta vez traía, amén de las mentadas bolsas de pandilla drakis y pipas crudas:
-3 kilos de embutidos de Salamanca en forma de paletilla, chorizo, salchichón, lomo y farinato
-5 bolsas de gulas
-Medio cochinillo cortado a lo largo y congelado
-1 frasco de litro de cocido montañés
-5 huesos de caña y 2 huesos de jamón
-5 bolsas de sopa de cocido y ave con fideos Maggi
-Latas variadas
Yo pa mí que si me paran inauguro departamento en la policía, junto con el de la coca. “Sección de restos animales y pequeños cachorros”.

Y en fin, pa no tener nada que contar, aquí se lo dejo. Folio y algo. Yo, lo que sea con tal de aliviarles la existencia.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Tremolinadas

Amigos todos,

El momento que llevais tooooodo el año esperando está a la vuelta de la esquina. Llegan las Navifiestas y, con ellas, las fechas clásicas para recibir en vuestros buzones y apartados de correos la tremolinez de turno* que os hará ricos al venderla dentro de 60 años.

Así que amigos, si no quereis dejar pasar esta oportunidad, haced llegar vuestras direcciones postales preferentes al mail


o por mensaje privado a la página de facebook de La Tremolina:

o por mensaje privado a su perfil de facebook, que también puede ser. No me dirán que no les doy opciones.

Así que venga, agarren sus teclados y al ataque. No se me hagan los remolones, que ya me he puesto las gafas de ver.




* hasta agotar existencias

domingo, 25 de noviembre de 2012

Políticamente correcto

Me he despertado esta mañana con una tonadilla que alguna vez le oí a mi madre cuando era pequeña y que dice algo así como:

Me casé con un enano, salerito, pa jartarme de reir
ole ahí, pa jartarme de reir.
Le puse la cama en alto,
le puse la cama en al-to-o-ó,
le puse la cama en alto, salerito, y no podía subir.

No se me confundan: no es que suenen las 09:15 en el despertador y una se incorpore ipsofactamente de la cama y se arranque por sevillanas como poseída por María del Monte, no. La cadencia es más bien como sigue:
riiinnnnggg... riiinnnggg... riiinnnggg... hmmmquéee???... riiiingggg... ñññhhmmmmsueññoooo... riiiinnnnggg... quéhora...mmmmecaseconunenano... riiinggg... hmmmpajartahmedereí... hmmmsueñooo...

Al abandonar el lecho va una a prepararse un café, a lavarse la jeta, a ver qué temperatura dice Lagartija que tenemos hoy, y entonces ya hacia el momento de hacer la cama es cuando se manifiesta e identifica en toda su plenitud el tema musical que ha decidido acompañarnos esa mañana.

Bueno, que me enrollo: que estaba yo haciendo la cama y entonces me ha dado por pensar si ahora se aplicará garrote vil a quien le dé por cantar eso en público. Nunca se sabe, en la época de lo políticamente correcto, de la sublimación de las susceptibilidades.

Pues qué quieren que les diga: me cago en lo políticamente correcto. La politicocorreción me parece una mierda, y no me parece mal haber adoptado a Bruce Lee y hasta al McDonalds de los USA, pero me parece que hemos sido unos gilipollas admitiendo la tontería esta en el lote.

Qué quieren que les diga. Me parece que la exaltación de lo políticamente correcto crea sociedades enclenques y sobre todo muy, muy aburridas y ñoñas. Y mediocres, por consiguiente. Y grises. Y personas débiles, muy débiles, colmaditas de complejos e inseguridades que les prohíben centrarse en lo verdaderamente importante de sus vidas.

Qué quieren que les diga. Quizá yo ahora no sería la misma si en el colegio no me hubieran llamado "jirafa", "marmota" o tantos otros ejemplos de la flora y fauna, imagino. Y tampoco lo recuerdo como un gran trauma, la verdad: imagino que la crueldad infantil es una parte más del aprendizaje, necesaria para aprender a lidiar con la crueldad adulta. Obviamente, recuerdo que no me hacía putagracia que me llamaran así, pero si abro la fiambrera de los recuerdos escolares, no es éste precisamente el primero que se me pasea por la memoria. Quizá porque a la tercera marmota has aprendido, o te han enseñado, a hacerle una buena gaonera.

Así que paso. Reivindico mi derecho a referirme a alguien como "el chino" desde el más profundo afecto. Y al cojo, y al guiri, y al calvo. Que hagan lo propio conmigo: me parece bien. Los efectos que sobre mí tenga lo que me llamen, al fin y al cabo, se los pongo yo. Y cuanta más gaonera, más arte.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Cómo unir en una misma crónica a Nestlé, el ministro Soria y los albanokosovares

Hallábame en un tranvía de aire retro esta mañana descendiendo la hermosa Kohlenberg cuando, a la altura de la central plaza de Barfüsser, me ha saltado a la retina una cosa negra garabateada con aerosol del gordo sobre la fachada del McDonald's. "Kosovo ist Serbia. Gotovina Kriegsverbrecher*", rezaba el aullido, que ocupaba (ocupa) toda la fachada.

Mi mitad suiza ha sentido unos segundos de repulsa, los justos hasta que mi mitad española le ha saltado por encima sugiriendo cierto alboroto entusiasta, así como de nene de cinco años de edad, ante la idea de que esta ciudad libre de graffittis caseros (al menos en su centro histórico) se viera de repente bautizada en plena puerta del sol por tan tremebunda caligrafía.

Mientras mi Helvetia y mi Hispania particulares andaban a la gresca, yo me he puesto a pensar en mis cosas. En lo representativa que es esa pintada en una ciudad como esta. Una ciudad que tiene vuelos directos a Pristina de diferentes compañías (entre ellas, Easyjet), y todo un barrio lleno de negocios y locales albanokosovares. ¿De dónde se habrá escapao el serbio ese?

El caso es que últimamente estoy descubriendo el lado más salvaje de la vida suiza. Pa que luego digan que todo es paz y aburrimiento. El sábado pasado sin ir más lejos, en un bar, pedí un Nestea. La camarera apareció con una suerte de "san francisco" estilo año 67, de rosado aspecto.
-Disculpe, yo había pedido un Nestea.
-Ya, pero Nestea es de Nestlé, y Nestlé es el mal. Así que le he traído esto, que es casero y es bueno. ¿No le gusta?
El San Francisco sabía a rayos, pero la situación me pareció tan surrealista que decidí quedarmelo y poder contarselo a mis nietos con total integridad.

Pero eso sí, una cosa les digo, y en esto gana mi mitad suiza por goleada: prefiero el ir de frente que tiene esta gente, que no las tomaduras de pelo que se gastan ustedes. Su ministro de Turismo me pone ahora en la tele un anuncio cuyo eslogan es "Descubre tu país y siéntete como en casa", y según las imágenes, una de las cosas que me invita a descubrir es el Peñón de Vélez de la Gomera, que es un enclave militar no visitable, unido a la costa marroquí por un brazo de tierra. Amigo Soria: al menos a los lugares lejanos donde sólo encuentro mosquitos me dejan llegar.


*Kriegsverbrecher: criminal de guerra