Efemérides

17 de febrero: Kosovo se declara independiente (2008)



miércoles, 21 de noviembre de 2012

Cómo unir en una misma crónica a Nestlé, el ministro Soria y los albanokosovares

Hallábame en un tranvía de aire retro esta mañana descendiendo la hermosa Kohlenberg cuando, a la altura de la central plaza de Barfüsser, me ha saltado a la retina una cosa negra garabateada con aerosol del gordo sobre la fachada del McDonald's. "Kosovo ist Serbia. Gotovina Kriegsverbrecher*", rezaba el aullido, que ocupaba (ocupa) toda la fachada.

Mi mitad suiza ha sentido unos segundos de repulsa, los justos hasta que mi mitad española le ha saltado por encima sugiriendo cierto alboroto entusiasta, así como de nene de cinco años de edad, ante la idea de que esta ciudad libre de graffittis caseros (al menos en su centro histórico) se viera de repente bautizada en plena puerta del sol por tan tremebunda caligrafía.

Mientras mi Helvetia y mi Hispania particulares andaban a la gresca, yo me he puesto a pensar en mis cosas. En lo representativa que es esa pintada en una ciudad como esta. Una ciudad que tiene vuelos directos a Pristina de diferentes compañías (entre ellas, Easyjet), y todo un barrio lleno de negocios y locales albanokosovares. ¿De dónde se habrá escapao el serbio ese?

El caso es que últimamente estoy descubriendo el lado más salvaje de la vida suiza. Pa que luego digan que todo es paz y aburrimiento. El sábado pasado sin ir más lejos, en un bar, pedí un Nestea. La camarera apareció con una suerte de "san francisco" estilo año 67, de rosado aspecto.
-Disculpe, yo había pedido un Nestea.
-Ya, pero Nestea es de Nestlé, y Nestlé es el mal. Así que le he traído esto, que es casero y es bueno. ¿No le gusta?
El San Francisco sabía a rayos, pero la situación me pareció tan surrealista que decidí quedarmelo y poder contarselo a mis nietos con total integridad.

Pero eso sí, una cosa les digo, y en esto gana mi mitad suiza por goleada: prefiero el ir de frente que tiene esta gente, que no las tomaduras de pelo que se gastan ustedes. Su ministro de Turismo me pone ahora en la tele un anuncio cuyo eslogan es "Descubre tu país y siéntete como en casa", y según las imágenes, una de las cosas que me invita a descubrir es el Peñón de Vélez de la Gomera, que es un enclave militar no visitable, unido a la costa marroquí por un brazo de tierra. Amigo Soria: al menos a los lugares lejanos donde sólo encuentro mosquitos me dejan llegar.


*Kriegsverbrecher: criminal de guerra

2 comentarios:

dezaragoza dijo...

Qué cara es usted de leer Doña Tremolina (o Tremolencia según se mira p'allá). Pero siempre un placer leer sus suizas crónicas o lo que guste publicar.

La Tremolina... dijo...

De zaragoza! Ha vuelto! :)