Efemérides

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martes, 28 de octubre de 2008

Falete en Húsavík

Mi amiga Amber, natural de Holanda, a la que os presento desde estas líneas, ha estado estos días por Madrid. Y entre tacita de té y saquito de pipas, me ha relatado al respecto de sus vacaciones en Islandia.

Se fue para allá con la intención de realizar una ruta a caballo desde un sitio del norte hasta un sitio del sur, y entre tanto, decidió pasar un día en la localidad costera de Húsavík, famosa, al parecer, por el avistamiento de ballenas (hay holandeses que se van a ver pájaros a Extremadura, y hay holandeses que se van a ver ballenas a Islandia).

Amber llegó a su hotelito a media mañana y, tras dejar la maleta, salió a la calle a ver ballenas.
Como no las veía bien, cogió un barco de ver ballenas.
Al fin consiguió ver la cola de una a lo lejos.
Volvió a tierra firme, y optó por explorar la ya mentada ciudad de Húsavík, una de las principales del país, con sus 2.296 habitantes censados en 2006 (estimo que con las últimas vicisitudes padecidas por el país, quedarán un 296).
Amber visitó la ciudad.
15 minutos después y una vez visitada la ciudad, Amber visitó el Museo de la Ballena.
Amber volvió a visitar la ciudad.
Amber, en ausencia de absolutamente nada mejor ni peor que hacer, decide visitar el Museo del Pene. Y aquí es donde me voy al punto y aparte.

Al parecer, el Museo del Pene de Islandia (The Icelandic Phallological Museum) contiene un ejemplar de cada mamífero que habita en la isla y alrededores. Esto incluye, lógicamente, penes de ballena (de algo más de un metro de longitud, para curiosos) y -no podía ser menos, siendo estas gentes del Norte de Europa-, incluye también a Jimmy.
Según la información proporcionada por Amber, Jimmy es el pene de un donante humano, parece ser que el de un caballero de 93 años de edad que es además fundador del museo y que quiere predicar con el ejemplo. Aunque eso sí: post-mortem, así que (para curiosos) aún no está expuesto. Lo único que hay expuesto es un certificado de la esposa del citado caballero a la que al parecer pertenece el pene (¿?), certificando que el aparato se encuentra en perfecto estado y expresando su conformidad para entregarlo al mundo de la cultura.
También parece ser que se admiten donativos, porque junto al certificado de Jimmy hay otros dos de otros dos caballeros (o sus esposas), también esperando a que el portador la palme y puedan por fin ser admirados en sus urnitas de cristal. Uno de ellos, de un estadounidense, por cierto. Quizá se trate de algún intercambio en potencia con el MOMA.

Eso sí: el museo tampoco debe de contar con demasiadas obras, porque a las 8 de la tarde, y después de haber cenado (y visitado la ciudad de nuevo), Amber ya estaba en la cama de su hotelito provincial, lista para proceder al sueño (a falta de nada mejor o peor que hacer).

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Información práctica:
Una vez investigado el asunto a conciencia, sólo puedo decir que el nombre oficial del museo en castellano es "La Faloteca Islandesa". Y podéis entrar hasta el fondo pinchando aquí.
Observe el curioso lector que el castellano es la primera lengua que aparece en su web. Ay, criaturas.

9 comentarios:

sacau dijo...

Srta. Tremolina:

Soy Falete. Stop. Tengo secuestrado a un señor con gafas llamado Sacau. Stop. Quiero siete pizzas sin anchoas, un helicóptero en la azotea y un nuevo Macanudo. Stop.Quién maneja mi barca stop que a la deriva me lleva stop.
Ea.

Pao dijo...

me picó el bichito, me metí a la página y me he topado con lago aún más curiosos... ¿que querrán decir con "sección folklórica" y "sección extranjera"?
Tendrán penes vestidos con su traje nacional o qué?

el jurisconsulto del reino dijo...

La influencia de La Tremolina se extiende...

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/10/30/camaredonda/1225391268.html

La Tremolina... dijo...

El link del jurisconsulto no sale completo al publicar. Lo pongo aquí en versión copiar y pegar:

www.elmundo.es/elmundo/2008/10/30/camaredonda/1225391268.html

¡Juju! ¡He ganado a El Mundo! :D

La Tremolina... dijo...

Nada, no hay forma. Bueno, lo que va después de camaredonda/ es

1225391268.html

Ea.

Rascaquepica dijo...

Pero eso de que La Tremolina era un blog de referencia ya lo sabíamos todos! Me he tomado la molestia de hacer referencia a la Tremo en uno de los comentarios del artículo, a ver si lo publican (tienen censura, como otra que yo me sé...)

Aprovecho para dar las gracias a la señá Tremo por el enlace, aunque lo he cambiado y agradecería que lo corrigiese. El nuevo es así:

http://www.leidoenpantalla.blogspot.com

que suena más comercial. Por cierto, lo iba a estrenar con uno de sus "gentes del mundo".

besos y abrazos

Jafuda Cresques dijo...

Señora Tremolina,

No me esperaba eso de Usted, recurrir al sexo para conseguir más visitas, jeje. Bromas aparte, inquieta no sólo que exista un museo de penes, sino que esté ubicado en la recóndita Islandia, donde se supone que la libido es bastante inferior que en Madrid, por ejemplo. Pero siempre quedan esas agradables sorpresas - aunque, a cambio, luego uno tenga acostarse a las ocho de la tarde. Yo, sinceramente (ya que los penes no son los mío), preferiría tener algo que hacer al vespre (¿cómo traducirlo al castellano?) que no visitar un hipotético museo de vaginas - aunque siempre nos quedará el Coños de Juan Manuel de Prada. Buff.

La Tremolina... dijo...

En Madrid había un museo erótico en la Plaza de Jacinto Benavente, junto a uno de los "comedores sociales" (como los llaman por ahí) más famosos de la siudá. Pero lo cerraron -se ve que la líbido madrileña, o no es tanta, o se satisface en casa-.

"Al vespre", ¿"a la tardenoche"? :)

htuR dijo...

Jafuda,

Que uno tenga que irse a la cama a las ocho, no significa que tenga que irse a dormir. A lo mejor por eso lo del museo.

R (y no el misterioso señor R)